La sostenibilidad ya no es una tendencia pasajera: se ha convertido en pilar estratégico de las economías de todo el mundo. En 2025, su influencia alcanza cada vez más esferas, desde políticas públicas hasta decisiones empresariales.
Contexto económico global actual
El mundo experimenta un crecimiento económico mundial moderado del 3,3% para 2025 y 2026, por debajo de la media histórica. Aunque leve, esta desaceleración impulsa un debate sobre nuevas fuentes de impulso.
La inflación global se proyecta en 4,2% para 2025 y 3,5% para 2026, lo que abre camino a la normalización de la política monetaria de los bancos centrales. Sin embargo, persisten grandes incertidumbres:
- Tensiones comerciales entre potencias
- Debilidad de la inversión privada
- Elevados niveles de deuda pública y privada
- Conflictos geopolíticos con repercusiones globales
Para visualizar estas proyecciones, consideremos una breve tabla:
Tendencias en sostenibilidad empresarial para 2025
Las empresas están redefiniendo sus estrategias para responder a retos medioambientales y sociales. Cinco tendencias destacan:
- Mayor transparencia y lucha contra el greenwashing: normativas como la Directiva de Alegaciones Ecológicas y la Ley de Información sobre Sostenibilidad exigen datos verificados.
- Demanda creciente de habilidades verdes y profesionales especializados en análisis de impacto.
- Evolución de ESG hacia estrategias integrales que abarcan cadena de suministro y cultura corporativa.
- Convergencia entre innovación tecnológica y sostenibilidad, con soluciones basadas en inteligencia artificial y energías limpias.
- Auge de las finanzas sostenibles: inversiones que generan rendimiento y beneficios sociales.
Estas tendencias no solo responden a expectativas de reguladores y consumidores, sino que abren ventanas de oportunidad para modelos disruptivos y competitivos.
Impactos específicos en la economía global
La transición hacia un modelo más verde enfrenta obstáculos que afectan especialmente a los países en desarrollo. El lento crecimiento combinado con la inflación alimentaria pone en riesgo los avances hacia los objetivos de desarrollo sostenible.
Casi la mitad de las naciones de renta baja sufrirán inflación de alimentos superior al 5% en 2024, exacerbando la inseguridad alimentaria y aumentando la pobreza extrema.
No obstante, la sostenibilidad también ofrece soluciones integrales:
- Programas de agricultura regenerativa que aumentan la productividad y la resiliencia climática.
- Proyectos de infraestructura verde que generan empleo local y reducen costos a largo plazo.
Minerales críticos y transición energética
La demanda de minerales como litio, cobalto y elementos raros de la tierra crece con la electrificación y el almacenamiento de energía. Este fenómeno ofrece oportunidades y riesgos simultáneos.
Entre los beneficios, destaca la posibilidad de:
- Impulsar economías emergentes ricas en estos recursos.
- Desarrollar cadenas de valor locales que generen empleo y transferencia tecnológica.
Pero los desafíos no son menores: mala gobernanza y prácticas inseguras pueden agravar desigualdades y provocar daños ambientales irreversibles.
Caso de Colombia como referente regional
Colombia ejemplifica cómo un país puede combinar ambición climática con crecimiento económico. Sus metas incluyen reducir en un 51% las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030.
El gobierno ha diseñado un portafolio de 196 medidas, que abarcan:
- Proyectos de transporte sostenible para ciudades inteligentes.
- Iniciativas de energía renovable y comunidades energéticas.
- Programas de agricultura regenerativa y conservación de la biodiversidad.
Este enfoque demuestra que las políticas coordinadas pueden generar empleo, innovación y protección ambiental de forma simultánea.
Perspectivas económicas regionales
Las expectativas varían según la región. Mientras Estados Unidos podría experimentar un repunte temporal, Europa y China muestran señales de estancamiento.
La clave estará en la colaboración internacional para equilibrar riesgos comerciales y promover cadenas de suministro más resilientes.
Conclusiones y llamada a la acción
El impacto de la sostenibilidad en la economía global es innegable. Más allá de un imperativo moral, se traduce en ventajas competitivas duraderas y en la creación de sociedades más justas y prósperas.
Los actores públicos y privados deben aprovechar las tendencias emergentes y mitigar los riesgos asociados. Invertir en talento verde, mejorar la transparencia y fomentar la innovación tecnológica son pasos imprescindibles.
Cada decisión cuenta: desde consumidores conscientes hasta líderes empresariales visionarios. La sostenibilidad no es un sacrificio, sino la ruta hacia un futuro próspero y equilibrado para todos.
Referencias
- https://www.imf.org/es/Publications/WEO/Issues/2025/01/17/world-economic-outlook-update-january-2025
- https://www.pactomundial.org/noticia/tendencias-sostenibilidad-empresarial-en-2025/
- https://unctad.org/es/publication/situacion-y-perspectivas-de-la-economia-mundial-2025
- https://es.weforum.org/stories/2025/01/reimaginar-el-crecimiento-en-davos-2025-lo-que-hay-que-saber/
- https://impactotic.co/ciencia/esg/sostenibilidad-2025-tendencias-que-marcaran-el-mercado-laboral/
- https://www.transcendent.es/prensa/las-7-tendencias-en-sostenibilidad-e-impacto-para-2025







